Un Negocio es un Idioma

44

Cada vez que quieras empezar un negocio nuevo tenés que ser consciente de que no se trata tanto ni de la genialidad de la idea, ni de tu iniciativa para implementarla, ni de los recursos que tengas. Depende fundamentalmente de lo que entiendas de ese negocio, de lo que realmente hayas aprendido de él.

Los negocios son como un idioma, hay que aprenderlos. ¿Y cuanto tarda en aprenderse un idioma? Aproximadamente entre dos y cinco años, y un poco más para aprenderlos muy bien. ¿Estás dispuesto a esperar ese tiempo en tu emprendimiento o en esta nueva aventura que vas a emprender? ¿Estás dispuesto a saber que no sabés del negocio que querés desarrollar?

No se trata de ser optimistas o pesimistas sino de que seas consciente que tiene que haber una continuidad entre lo que desarrollaste hasta hoy, entre lo que ya aprendiste y lo que vas a desarrollar hacia adelante. Por más que te hayas cansado y aburrido de lo que hiciste hasta ahora, ese recorrido es el corazón de la masa madre que te va a apalancar lo nuevo.

Por mas encantadora que sea la idea, empezar un idioma de cero te va a llevar tu tiempo. La excitación de la nueva idea, del emprender, del cambio de timón, no es la mejor consejera.

Un hombre de negocios está anclado en la realidad, en lo que sabé de sus negocios, no en una excitante improvisación mágica. Si tenés en cuenta estos principios, que más allá de sus excepciones siguen siendo válidos, te animo a que emprendas lo que quieras.