Técnico vs. Mental

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Si realizas un tiro y éste no sale como vos querés, tu primer pensamiento es:

a) ¿Qué es lo que técnicamente hice mal? ¿Qué me falta?

b) ¿Qué me pasa que no estoy mentalmente en mi estado ideal?

A la opción A la elige alguien que tiene más cabeza que golf. Hablo de golf para referirme a la técnica, y cabeza para hablar de un manejo mental. Una persona que tiene más cabeza que golf, implica que todavía tiene poca técnica y poca práctica de la disciplina. Por ende, tiene mayor manejo mental para las capacidades que tiene.

La opción B, está planteada para alguien que ya tiene experiencia en el deporte y su técnica de golf es muy alta. Este jugador, frente a un error que no es técnico porque ya ha realizado muchas veces tiros como ese satisfactoriamente, se pregunta si hay algún contenido mental que esté interfiriendo.

¿Cómo distinguimos lo mental de lo técnico?

Puede suceder, que el jugador no tenga claro si lo que le sucede es mental o técnico. Simplemente refiere que “no puede pegarle como él quiere”. Entonces aquí tenemos que distinguir tres cosas. Por un lado, tenemos lo puramente mental, por otro, lo técnico, y por último, lo mental de lo técnico.

Lo puramente mental es un estado de conexión, de sentirte bien, de fluir, donde todo tu juego, al estar internalizado, sale espontáneamente. Implica que estás tan bien, que no se puede pegarle mal. Lo técnico implica el aprendizaje y estrategia del deporte en sí. Lo mental de lo técnico refiere a los elementos que intervienen en la técnica como los nervios, la presión de la competencia, las expectativas. Esto último puede estar presente cuando la técnica ya está adquirida y también cuando se está desarrollando, es decir, en el aprendizaje del deporte. Por ejemplo: cuando a un jugador que está practicando un determinado golpe, no le sale, no logra realizarlo bien, no puede aprenderlo. Entonces podríamos pensar, que si bien puede tratarse de algo que técnicamente no logra realizar, también puede haber algún contenido mental como el miedo o las expectativas que estén limitando el logro del movimiento.

Puede suceder que algunas personas pretendan hacer una separación tajante entre lo mental y lo técnico. Entonces, cuando uno les pregunta qué sucede con los nervios dirán: “al jugador le cambia el ritmo cardíaco, no llega sangre a los dedos, pierde sensibilidad, el palo se vuelve más liviano, etc.” Puede que esto sea correcto, pero es una respuesta completamente técnica. Esta respuesta deja de lado la parte mental que afecta a lo técnico.

¿Cómo afecta lo mental a lo técnico?

Además, los contenidos mentales van afectando a lo técnico de manera paulatina, no se trata de un on/off. Puede suceder que hasta esa afectación vaya evolucionando de diferentes maneras. Por eso, un jugador en un primer momento se relaja y luego se tensa y viceversa. O, también, los nervios lo aceleran o lo enlentecen. Entonces, poder detectar estas modificaciones que suceden en cada jugador, permite generar herramientas para poder prevenirlas o corregirlas.

Rafa Beltrán

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