Todos asociamos la procrastinación con la pereza, con la falta de voluntad o con la mala administración de nuestro tiempo, pero en realidad tiene que ver con algo muchísimo más profundo que eso.

Procrastinar está intimamente relacionado con tu relación con lo otro. Es decir, con la alteridad y con una pata emocional más que práctica. Muchas veces, el que procrastina se transforma en el “genio solitario”, el que tiene la exigencia de creer que tiene que hacer las cosas solo porque la ayuda del otro le parece un signo de debilidad.

Si mirás para atrás, seguramente te des cuenta de que los resultados más importantes que alcanzaste en tu vida tuvieron que ver con tu capacidad de integrarte con algún otro para generar algo nuevo, es decir, con tu habilidad para construir sinergia. La compañía te motiva porque cuando compartís lo que pensás, eso se aclara, se reafirma y se valida. En cambio, la procrastinación te lleva a ver resultados individuales y no colectivos y traba tu mayor factor  productividad que es la sinergia.

La sinergia y la soledad

Cuando hablamos de sinergia, eso va más allá de poder armar un equipo de trabajo en tu oficina o de ser social y extrovertido, se vincula con una sensación de soledad en tu interior que es lo que te paraliza. Podés sentirte solo en medio de la multitud. Esa soledad te impide la sinergia, que es apertura total ¿Cómo podés romper con esa angustia de soledad? Vinculándote con la realidad de otra manera,  conectándote realmente con otro, que puede ser una persona pero también puede ser la naturaleza o una obra de arte.

Sumar es sumar

La experiencia de compartir una actividad ya es valiosa en sí misma porque, si bien cada uno tiene que hacer algo que le gusta,  la sinergia te hace valorar más el hecho de que hacer algo en conjunto te trasciende y te deja ver las cosas con perspectivas que por ahí no habías considerado. Entonces, no son las grandes ideas ni los grandes esfuerzos lo que te salvan, lo que más te hace crecer en todos las aspectos de tu vida es el horizonte potencial de sinergia que tengas.

Un psicólogo, entre otras cosas, es un especialista de los vínculos. Uno que se enfoca en los negocios, el deporte y el rendimiento es un especialista de la riqueza que generan esos vínculos y de lo que ellos producen. Eso es la sinergia: el resultado de un vínculo.

Rafael Beltrán

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r.r.

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