Predisponé tu Actitud al Empezar el Día

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Nos levantamos a la mañana sin ser muy conscientes del ánimo que va a definir nuestro día, de la actitud con la que vamos a hacer las cosas; especialmente si lo que hacemos es parte de una rutina obligada. La hacemos y punto.  Si entramos en acción o en las actividades del día sin ser conscientes del ánimo que es su telón de fondo, probablemente, la ansiedad, la preocupación, el miedo y la desconfianza, sean los ingredientes de nuestros actos que tendrán ese sabor

¿Cuál es el problema? Que no estamos acostumbrados a motivarnos en un estado de calma y paz, porque parece que esto lleva a la quietud. Creemos que de la calma y la relajación a la pereza hay un solo paso. Por eso, tendemos a buscar en la ansiedad y en la preocupación la fuerza para entrar en acción.

Sin embargo, la auténtica motivación parte de estar contentos y entusiasmados, se basa en una actitud alegre, relajada, agradecida, y si la alcanzamos, nuestras acciones fluyen en una cadencia graciosa, productiva, tan eficiente como amable.

A lo mejor te lleva un minuto o diez, o un poco más, nadie mejor que vos sabe cómo. Para algunos es pensar en algo; para otros, leer un libro que particularmente los pone bien; otros se sienten bien haciendo ejercicio. Darte ese tiempo para predisponer tu estado de ánimo será sin duda una de tus mejores inversiones.

Podés predisponer tu actitud. Vos elegís si tu motivación está basada en la ansiedad y la preocupación o en la confianza y el entusiasmo. Podemos revisar el ánimo con el que arrancamos cada día para disponernos en un estado óptimo.

Seguir leyendo Los cinco ejes de la motivación