Hay veces que los clientes le piden al profesional que les cobre poco porque más tarde le dará más trabajo y, por lo tanto, más dinero. No es una buena idea creer en este tipo de promesas porque una gran cantidad de veces no son reales. En este caso, el profesional tiene que decirle al cliente que está cobrando por el trabajo actual, y si le trae más trabajos más adelante, le cobrará de nuevo.

El profesional tiene que dejarle bien en claro al cliente que la razón por la que lo elige no es porque él tiene una tarifa baja sino porque es un buen profesional que agrega un gran valor a las tareas que el cliente le trae.

Este es un hecho general: todo el mundo prefiere la calidad que la cantidad.  Los clientes buscan profesionales debido a su valor y no por sus honorarios. Incluso cuando el cliente tiene un pequeño presupuesto, elegirá el profesional más calificado. De esta misma manera, para el profesional es más importante cobrar un trabajo presente que creer en la promesa de futuros trabajos.

El derecho a un servicio futuro

Normalmente, cuando un cliente no paga la tarifa acordada, el profesional no ofrecerá su servicio de nuevo al cliente. Pero si se paga la tarifa acordada, el profesional estará feliz de ofrecer su servicio de nuevo. Por esta razón, decimos que cuando un cliente paga, no está pagando por el servicio, está pagando para tener el derecho de solicitar el servicio de nuevo en el futuro

Rafael Beltrán

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