Dispersión: el Costo de no Poder Enfocarte

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Si te cuesta enfocarte, podés pensar que esta dificultad la tenés porque no sabés qué hacer. En realidad, esta dispersión hace que  no puedas saber lo que querés, porque tenés un nivel muy caótico de pensamiento.

Ese caos interno refleja que tenés falta de foco y prioridades. Cuando la cabeza se nos llena de pensamientos, suele ser porque creemos que todos los pensamientos tienen el mismo valor. Si todo lo que pensamos nos parece importante, al final nada es importante, porque todo es una confusión. Cuando estás disperso, estás físicamente en un lugar y mentalmente en otro. Entonces, tu rendimiento disminuye notablemente.

Si no te podés enfocar, podés creer que sos un generalista. Si te pasa esto, vas a creer que tenés una visión global, pero en realidad tenés una dificultad para enfocarte.

Rafa Beltrán

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