Desarrollo Personal: Dos Caminos Posibles

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Muchos de nosotros sólo asumimos riesgos o escuchamos al otro cuando estamos en estado de crisis. A nadie le gusta atravesar esos estados críticos pero, curiosamente, nos traen la apertura  para tomar riesgos más grandes, necesarios para el desarrollo personal.

Sólo cuando nos llega el agua al cuello estamos dispuestos a cambiar. Vamos al dentista cuando ya es tarde y tenemos que hacernos un tratamiento de conducto, no sacamos turnos cada 6 meses para hacernos una limpieza general y detectar caries temprano.

Ahora, cuando no estás en crisis…te las sabés todas.

No es un juicio de valor, forma parte de nuestra naturaleza humana el estar más dispuestos a escuchar sugerencias y a dejar de lado nuestras convicciones en momentos difíciles. Lo importante es ser conscientes de esto y ser capaces de mantener un estado de adrenalina y de apertura lo más constante posible, de manera equilibrada y con una actitud de observación.

Los que no esperan a que “las papas quemen” para cambiar se enfocan en su evolución. Están permanentemente revisando sus pensamientos, su manera de abrirse y de escuchar al otro, entonces  son más flexibles y pueden cambiar sin necesidad de tanta crisis. La expectativa de evolución los coloca en una especie de estado de semi-crisis constante que, lejos de ser negativa, los ayuda.

Entonces, tenés dos caminos para lograr tu desarrollo personal: hacerlo como resultado de tu tendencia a evolucionar, o hacerlo a los golpes, cuando te enfrentás a una crisis. Podés elegir qué camino transitar.

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