Cuando queremos emprender lo primero que pensamos es con quién lo podemos hacer porque tenemos la idea instalada de que no podemos hacerlo solos. Las expectativas nos llenan de miedo y la primera reacción que tenemos es querer compartirlas con un socio.

Puede haber una complementariedad real con otro para llevar adelante un proyecto, pero muchas hay que preguntarse hasta dónde es realmente necesario o si sólo recurrimos a él para animarnos a emprender.

Así que si pensamos que nos conviene, ¿por qué sería? ¿el negocio lo necesita? ¿no sería mejor que simplemente trabajara para mí?¿qué me va a aportar?¿ideas?¿capital?¿clientes?¿estructura? ¿o sólo un poco de confianza para resolver alguno de mis miedos?

EL VÍNCULOS ENTRE SOCIOS

La relación entre socios es muy intensa y se ponen muchas cosas en juego: expectativas, sueños, estilos personales que impactan en la convivencia, y sobre todo, algo que no pasa con los amigos, que es que hay mucho dinero de por medio, a veces el mucho o poco que se tenga.

Si no sos consciente de esto, lo que termina pasando es que una vez que empezaste la sociedad y el miedo desaparece, vienen los problemas y los reproches porque lo que te unía al otro ya no está y te empezás a preguntar si era necesaria la sociedad, te das cuenta de que ahora podrías no necesitarla.

El que venía a calmar tu miedo no aporta un valor real, es un vínculo que se basó en un valor pasado, el miedo, y no en un valor presente que es lo que arma un lazo sustentable.

Cuando elijas un socio, el aporte de valor del otro tiene que ser real y no un apoyo psicológico que es volátil. Si los socios están comprometidos a aportar valor de manera continua, la sociedad va a funcionar.

EL SOCIO NO ES LA ÚNICA COMPAÑÍA

Si llegaste a la conclusión de que no te hace falta un socio, no estás solo. Los asesores, los empleados de confianza, los mismos clientes y proveedores son buenas compañías a la hora de emprender. Pero si elegiste tener un socio, definan bien qué tipo de vínculo van a construir, establezcan prioridades y estrategias, roles y una metodología para resolver problemas.

 

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