De Menos a Más

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Una mente que se encuentra en proceso de evolución, inevitablemente finaliza mejor que como empieza. Como si fuera una tomografía, los momentos del partido marcan cuándo el jugador está más o menos enfocado, si el juego va a de menos a más, o al revés. Sin embargo, lo provechoso es cuando el proceso mental que sucede durante el partido evoluciona de manera ascendente, es decir, cuando el juego se construye de menos a más.

Ahora bien, ¿cómo nos damos cuenta que eso está sucediendo? En primer lugar, cuando los últimos tiros, hoyos, minutos del entrenamiento, son en promedio, mejores que los primeros. Por eso, no hay que preocuparse por lo qué pasa en las primeras partes, no es tanto el score global sino los finales. Cuando el proceso mental es eficiente, el foco, la energía se va desarrollando, desplegando, y a su vez, la capacidad de auto motivarse va funcionando mejor a medida que avanza la competencia. Si el proceso mental no es bueno, la motivación se va consumiendo hasta que en un determinado momento se acaba, y el jugador termina jugando vacío, sin nafta.

En segundo lugar, uno también va pasando de nivel mental a medida que va conquistando etapas. En una primera etapa donde se jugaba a no hacer bogeys y alcanzar el par, si de casualidad se encontraba un birdie era motivo de festejo. Cuando superamos que lo que estaba garantizado era el bogey, se pasa a la etapa donde lo garantizado es el par y se juega a hacer birdie. Se trata de diferentes estadios que se van conquistando o no, en función de que el foco esté puesto en la construcción de los logros del jugador y no en el resultado que va saliendo.

Rafa Beltrán

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