La gran mayoría de los problemas humanos se deben a una falta de comunicación. En general, esto pasa porque hay una paradoja de la mente que para nosotros es muy difícil de aceptar, que es el hecho de que en ella conviven ideas contradictorias. Queremos y no queremos cosas al mismo tiempo. Queremos expresarnos pero no queremos lastimar. Queremos ir al cine pero no queremos ir al cine. Te quiero pero no te quiero.

Barreras externas e internas

Nos cuesta aceptarlo y lidiar con esto. Pero, sobre todo, nos es muy difícil tolerarlo en los demás. La sociedad pareciera obligarnos a que nos definamos. Blanco o negro. Te gusta o no te gusta. No existe una tolerancia social del gris. Entonces, sentimos que la comunicación se vuelve una misión imposible.

Además de prejuicios sociales, también nos vemos afectados por prejuicios internos. La contradicción de ideas es percibido por uno mismo como una confusión, como no saber lo que queremos. Nos molesta, pero relativamente, lo toleramos. El tema es que con los demás tendemos a ser mucho más críticos y no lo perdonamos. Las ideas contradictorias en la cabeza del otro son expermientadas como mala fe y mala intención. Pensamos “no me está diciendo la verdad” o “me está engañando”. El otro no puede dudar, siempre sabe lo que quiere y si no lo dice es porque pretende sacar alguna ventaja.

La solución: comunicarnos

Cuando falla la comunicación, las perspectivas se distorsionan y empezamos a hacer todo tipo de suposiciones de lo que podría estar pensando el otro, ideas que suelen ser, por lo general, falsas. La comunicación supone tolerancia y humildad, bajar las barreras de los juicios y prejuicios, y mucha aceptación de la paradoja y la complejidad. La manera de resolver los problemas es generar un espacio para poner todas esas ideas contradictorias sobre la mesa y mirarlas sin atacarlas o juzgarlas.  Lo que se busca es el trabajando en conjunto, que las distintas partes expongan sus ideas, las hagan dialogar entre sí y construyan con ellas un camino posible. Ese es el camino que traza la comunicación. En la medida en que no lo armamos, los problemas no se pueden resolver.

Rafael Beltrán

Te puede interesar:

¿Hiciste un favor y generaste bronca?

¿Qué es el verdadero altruismo?

 

396 visitas

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.